Comparte:

Turismo en Cartagena: conozca el plancton luminoso

Si hay algo que caracteriza al Caribe es tener al mar de vecino y, por ende, los costeños deberíamos ser conocedores y amantes de ese manto azul que se extiende por el 70 % de la superficie de la Tierra, incluidos curiosos y llamativos microorganismos como el plancton.

Sin embargo, la mayoría de nosotros ha limitado sus experiencias en el mar durante el día, cuando el sol está en su esplendor y algunas playas nos permiten toparnos con algunas conchas de mar y con algunos peces.Grupo de turistas haciendo plan de nadar con plancton en Barú Cartagena. Foto: Germán Steffens - Afronautica.Pero lo que muchos desconocen, es que el encanto de algunas playas no sólo está presente durante el día. Al caer la noche, en una de las playas más paradisíacas del Caribe, ubicada a escasos 45 minutos de Cartagena, comienza todo un espectáculo de ‘fuegos artificiales’ debajo del mar. Sí, debajo del mar.

Los encargados de dar la función son microorganismos que van a la deriva del mar y son conocidos como plancton luminoso, los cuales destellan luz ante los movimientos.

También puede leer: Barú, un mundo natural por descubrir

Así empieza la magia

El tour del plancton luminoso se viene ofreciendo en Playa Blanca desde hace aproximadamente cuatro años, y es impulsado principalmente por nativos de Barú, quienes vieron en esta maravilla natural un nuevo atractivo para el turismo.

“A donde vamos a ir se llama la ciénaga de Portonaito. Las condiciones del lugar hacen que vean con mucha claridad; tiene una sola entrada en donde las corrientes son muy fuertes y empujan el plancton para adentro. Está rodeado por manglares que producen más oxigeno que ningún otro árbol; la profundidad máxima está entre los dos y los tres metros, y la temperatura del agua está entre los 27 y 30 grados centígrados. Todas esas condiciones hacen que veamos tanta cantidad de plancton”, explica Rodrigo Misdraqui, instructor de buceo de Afronautica Cartagena, única empresa que ofrece este tour saliendo desde Cartagena y regresando el mismo día, a más tardar, a las 9 de la noche.

La aventura comienza alrededor de las 7 p.m., cuando zarpa una embarcación desde la orilla de la playa con destino a Laguna Encantada (como también es conocida la ciénaga), un lugar maravilloso, con mucho plancton y rodeado de manglar, que por sus condiciones hace parte de los pocos espacios que permiten al ser humano contemplar el plancton luminoso.Pareja de turistas en plan de nadar con plancton en Barú Cartagena. Foto: Germán Steffens - Afronautica.Allí llegan varias embarcaciones, con una capacidad máxima de 15 turistas en cada una, todos, con la expectativa de darse un baño en un mar de luz. Al llegar al lugar parece que no pasa nada, las aguas permanecen oscuras y lo único que ilumina es la luna. Pero todo cambia en unos minutos, cuando los lancheros avisan que es el momento.

Ingreso al mar y, como por arte de magia, brotan unos destellos de luces azules alrededor de mi cuerpo. Los lancheros, quienes además son guías, me dan instrucciones de cómo “activar” la luz del plancton, por lo que comienzo a mover fuertemente mis manos formando un círculo alrededor de mi cuerpo que deja a su paso grandes líneas de luz.

Ojalá que las palabras lograran expresar toda la belleza del momento. Entre más me movía, más luz salía y, al sacar los brazos del agua, podía ver unas gotas brillantes rodando por mi piel. Era sólo un instante, pero lo suficientemente encantador para quedarme como una niña jugando a meter y sacar los brazos del agua una y otra vez.

Entre más oscuro se ponía, más mágico se veía. Cada persona estaba rodeada por un círculo de luz que seguía sus movimientos y que desaparecía ante la quietud.

Tenía a las estrellas encima de mi cabeza y muchas chispas lumínicas debajo de mis manos y mis pies. La gran concentración de plancton de la zona hace que el azul sea realmente intenso en algunas temporadas, aunque esa noche, era simplemente perfecto.

¿Por qué se da este fenómeno?

Como lo mencioné al iniciar, el plancton es un microorganismo que va al vaivén de las olas. “Hay fitoplancton, que son plantas microscópicas que están en zonas donde alcanza a penetrar el sol, y hay zooplancton, que son animales pequeños que no requieren del sol para poder vivir”, dice Luis Fernando Sánchez Rubio, biólogo marino y director de la fundación Planeta Azul Caribe.Padre e hija en tour del plancton en Barú Cartagena. Foto: Germán Steffens - Afronautica.Estos son distintos tipos de plancton, sin embargo, del que se habla en esta ocasión es del luminoso. Y aunque suele confundirse con un alga o cualquier otra cosa que se pueda tocar, son totalmente imperceptibles, salvo cuando tienen la característica de generar luz.

“No todos estos organismos generan iluminación, solamente algunos. Esto se debe a una reacción química que se transforma en lumínica, es decir, es una respuesta bioquímica que presentan porque quieren llamar la atención sobre una posible alerta. Otros la usan como carnada para comerse a otros organismos, al tiempo que otros lo hacen para conseguir pareja”, manifiesta Sánchez Rubio.

También le puede interesar:Top 3 de aventuras en La Boquilla

Barú, uno de los pocos lugares en el mundo

Aunque el plancton está presente en gran parte del océano, y la bioluminiscencia es una característica de muchos animales del mar, son pocos los lugares en el mundo que, a conocimiento del ser humano, brindan todas las condiciones para que las personas puedan darse un baño en un mar de estrellas.

Barú hace parte de este selecto grupo de playas y lagunas alrededor del mundo donde se puede contemplar esta maravilla. Entre los otros lugares famosos se encuentran: Manialtepec en Oaxaca, México; Isla Vaadhoo en Maldivas; Laguna Grande en Fajardo, Puerto Rico; Bahía Mosquito en la Isla Vieques, Puerto Rico; Koh Rong, Camboya; Laguna Luminosa de Falmouth, Jamaica.Turista haciendo tour del plancton en Barú Cartagena. Foto: Germán Steffens - Afronautica.“No hay muchos sitios donde nosotros los seres humanos tengamos las condiciones para llegar, nadar y mirar la bioluminiscencia. No es fácil navegar de noche. Tiene que estar uno en una isla conocida, con gente que sepa. Hace falta adentrarse más en el mar, conocer, hablar sobre estos temas y seguro vamos a encontrar muchas cosas en el mar que son espectaculares”, puntualiza el biólogo marino.

Vivir la experiencia del plancton

Hay dos razones por las que quise hacer el tour del Plancton: una, porque soy amante del mar, y dos, porque quería escribir sobre este mágico fenómeno del que poco se ha hablado y que es desconocido en la ciudad. Según me contaron los nativos de Barú, la mayoría de gente que lo disfruta proviene del exterior, y eso fue muy fácil de comprobar.

Al finalizar, hablé con Pascual Jhonatan, un argentino que se aventuró con su novia a nadar con estrellas. “La experiencia fue excelente, muy buena y recomendable. Cuando nos mostraron las fotos y los videos realmente fue muy lindo verlo y quería experimentarlo y superó todas las expectativas”.

Pascual, su novia, dos chilenos y yo, hicimos el tour con Afronautica, una empresa que no sólo entretiene y nos acerca al medio ambiente, sino que concientiza sobre el cuidado y la importancia del mismo. Además, tiene una gran ventaja sobre las otras empresas, es la única que captura la mágica experiencia en fotografía y, sin lugar a dudas, hacer en la actualidad algo tan maravilloso y no fotografiarlo, es como vivirlo a medias.
¿ Puedo ayudarte ?

Contactenos

Cartagena, Colombia
El Universal, calle 30 N° 17-36, Pie del Cerro
De lunes a viernes
8:00 a.m a 12: 00 p.m y 2:00 p.m a 6:00 p.m
6424646 Ext. 167
E-mail: contactenos@donde.com.co